Animalistas se retiran de marcha del 15 de febrero. Aíslan a los violentos. http://on.fb.me/yqZ39p
https://www.facebook.com/media/set/?set=a.363544367006723.98056.256135261080968&type=1
Si queremos además crear refugios, centros de rescate canino serios, (y está en la ley, y es además un deseo de la ciudadanía/rescatistas, aunque no quieren reconocerlo/analizarlo oenegés en parlamento) es imprescindible arreglar estos puntos; y es algo que deben saber los parlamentarios. Quién quiere un refugio donde no hay fiscalización/participación ciudadana; donde la gente no pueda denunciar el maltrato/muerte; donde los alcaldes gracias al sistema legal/normativo logran zafarse de cualquier investigación. Hay que exigir por acá, me parece.

[Claudio Lísperguer] [El absurdo afiche en que se convoca a manifestarse contra el proyecto de ley de tenencia responsable anuncia falsamente que el proyecto dispone el sacrificio de perros callejeros. Una muestra de la irracionalidad que se ha introducido en sectores del movimiento animalista.]
En el actual debate sobre la ley de tenencia responsable y responsabilidad civil algunos sectores del mundo animalista, incluyendo también a parte del bienestarismo, han asumido posiciones que son derechamente irracionales, y algunas de ellas también al borde de lo psicopatológico. […]
Patricia Cocas, de la oenegé Proanimal (secundada por CDA y Movimiento Animal Callejero), convoca a una manifestación para el 29 de diciembre contra la ley Hinzpeter (boletín 6499-11), que se discute en este momento, y contra la oenegé CEFU, que está participando en la tramitación en la comisión de salud del senado. La manifestación es parte de una campaña más amplia de mentiras y manipulación, que está creando histeria en las redes animalistas. El presidente de la comisión del senado, Fulvio Rossi, declaró hace días públicamente que el sacrificio fue eliminado de la ley, para lo cual la comisión del senado trabajó con las oenegés CEFU y Ecópolis. No obstante, Patricia Cocas decidió declarar que Fulvio Rossi estaba mintiendo al público y que CEFU se estaba vendiendo por plata (la ley destinará plata a oenegés animalistas), aceptando el sacrificio de perros. Si bien la ley no ha sido votada aún, es común que los miembros de una comisión senatorial den a conocer su voto antes de que ello ocurra. Así ocurrió por ejemplo con la anterior ley Bachelet, cuando el presidente de la comisión de entonces, Guido Girardi, declaró antes de que los senadores votaran, que los artículos asesinos salían de la ley. Nadie entiende las razones para convocar a esta manifestación; nadie entiende por qué no debemos creer las declaraciones de Fulvio Rossi. Las malas lenguas dicen que Patricia Cocas pretendería hacer creer al público que las razones por las que el sacrificio finalmente desaparecería del texto de la ley serían producto de la presión que ella estaría ejerciendo.
Florencia Trujillo, directora de Ecópolis, declara lo siguiente acerca de la convocatoria a la marcha de mañana y de los falsos supuestos sobre los cuales se cimentaría:
“Respeto todas las opiniones pero este texto es una confusión total y además busca dañar la imagen de una organización que tiene una historia de lucha en contra de las matanzas de perros en Chile.
Si alguien me dice que CEFU y otras organizaciones (yo soy directora de Ecópolis) se mueven por intereses mezquinos y han sido sobornadas a cambio de incluir y avalar la matanza de los perros potencialmente peligrosos en el proyecto de ley … yo le digo que está en un grave error, por desconocimiento, por prejuicio, por apasionamiento desinformado.
No quiero entrar a explicar en detalle todo lo que ya se ha explicado.
Pero, por favor, contesta estas preguntas para saber si entiendes o no aquellos puntos que mayormente han generado confusión:
1.- El proyecto de ley hoy sometido a discusión, es decir la indicación sustitutiva del ejecutivo (independiente de las propuestas de modificación propuestas por Cefu y Ecópolis) plantea:
¿la matanza de todos los perros potencialmente peligrosos?
¿la matanza de los perros peligrosos por el Juez de Policía Local?
¿la matanza de los perros peligrosos que deambulen por las calles sin supervisión humana?
¿la matanza de todos los perros peligrosos que ocasionen daños en la propiedad privada?
2.- Las modificaciones planteadas por Cefu y Ecópolis a la indicación sustitutiva del Ejecutivo (que es el proyecto actualmente sometido a discusión en uso de las facultades legales de un sistema presidencialista; pero si alguien quiere cambiar las reglas del juego, yo feliz me sumo a una reforma constitucional) señalan que:
¿se podrán eliminar los perros potencialmente peligrosos sólo en condiciones indoloras?
¿se eliminarán todos los perros peligrosos que no sean reclamados por una ong o particular?
¿se eliminarán los perros peligrosos que sean calificados como tales caso a caso?
¿se eliminarán sólo los perros peligrosos que ocasionen lesiones o muerte?
Si respondiste que sí a cualquiera de estas preguntas tengo que decirte que estás desinformada; lo digo responsablemente.
Independiente de la posición que tengas tú o cualquier ciudadano. Ningún abogado(a) o profesional ha puesto su nombre y su firma (ni lo pondrían) para afirmar que el proyecto de ley, más específicamente la indicación sustitutiva del Ejecutivo en su artículo 25, autoriza la matanza de todos los perros peligrosos, menos aún por un Juez de Policía Local. Y si a eso sumamos la propuesta de las ong…
El problema es que no puede haber un debate honesto si el objeto básico de discusión (el piso para discutir) no se entiende o se distorsiona.
Saludos,
Florencia Trujillo, directora de Ecópolis Disciplinas Integradas
Por favor, pidan a @FulvioRossiC , presidente de la comisión del senado que discute la ley perros, que invite a exponer a @EquipoEdra . Es urgente. La ciudadanía no se halla representada en la comisión.
Pueden retuitear sencillamente el siguiente tuit enviado al senador por el mismo @equipoedra
http://twitter.com/#!/Equipoedra/status/148983388269846528
Pueden también pedir que inviten a @carolinarevalo , líder del proyecto ciudadano de Ñuñoa.
Estos dos grupos tienen mucho que enseñar a Chile sobre su positiva experiencia. Representan el trabajo y los intereses de los cientos de miles de ciudadanos comprometidos a diario por un país donde los perros dejen de vivir desamparados en las calles.
Sus proyectos han demostrado entregar soluciones efectivas e inmediatas. Miles de adopciones en dos años, perros reunidos con sus amos, trabajo en fiscalía, educación, coordinación con municipios, etc.
Las ONGs en el senado no han informado a los senadores sobre su ejemplar trabajo, siendo sin embargo este tipo de iniciativas las únicas que dibujan claramente un modelo a seguir; las únicas que aspiran a terminar definitivamente con los perros en la calle; ahora, no en 20 años más!
[lísperguer] La comisión senatorial que trata el proyecto sobre tenencia responsable de mascotas trató en estos días el tema de otorgar financiamiento a ONGs que formen parte de un misterioso “Consejo”. Esto es derechamente inaceptable. En Chile, enfrentados a unas autoridades hostiles o indiferentes, los que se ocupan de los perros perdidos y abandonados y maltratados han sido y son hoy los ciudadanos.Son estos ciudadanos, esas decenas de miles de personas que llamamosviejas locas o madrinas y padrinos, las que nos sacan las castañas del fuego -las que se ocupan de alimentar, cuidar, proveer de cuidados médicos y acompañar a esos chuchos dejados de la mano de Dios. Ciertamente si hay fondos disponibles, estas son las personas que debiesen recibirlos.
¿De qué serviría que el estado financie a ONGs? De mucho y de poco al mismo tiempo. Más grave es que estas organizaciones están tratando de usurpar la representación ciudadana y algunas funcionarias de ONGs pretenden descaradamente que ellas nos representan. Y la verdad es que no representan a nadie, por la sencilla razón de que nadie las elige. Esas ONGs más parecen clanes de gitanos que otra cosa. Sería francamente un desastre que estas funcionarias recibieran fondos del estado que estarían mejor invertidos en fomentar y apoyar a las organizaciones ciudadanas de base, porque finalmente la solución de lo que llamamos el problema con los perros está en manos de los ciudadanos, a nivel local, y difícilmente en manos de superestructuras ansiosas de poder y congresos internacionales.
No quiero sonar injustamente negativo con las ONGs. Algunas son serias. Otras no. Y muchas son bienestaristas y entre estas hay incluso algunas que representan derechamente a la industria ganadera. Pero no se entiende que los senadores quieran privilegiar a estas organizaciones del ámbito semi-profesional cuando en el país hay literalmente miles de organizaciones rescatistas de barrio que viven en constante zozobra por la falta de recursos y de reconocimiento. Estos grupos de base -presentes en casi todos los barrios o comunas chilenas- usualmente se autodenominan franciscanas (por Francisco de Asís) y se dedican almonitoreo, alimentación, cuidado y adopción de los perros de la calle. Habitualmente todos sus miembros han montado caniles familiares privados en casa. Cualquiera que conozca mínimamente el ambiente animalista, sabe que estos grupos viven en una constante y desesperante búsqueda de recursos. ¿Por qué no otorgar fondos a estas organizaciones de base para esterilizar y montar campañas de adopción y simplemente para ir tirando? Quizá los senadores, alejados de los barrios populares de Chile, desconozcan esta realidad y todavía crean que hay que enviarles ONGs para educarlas en tenencia responsable o cosas similares.Las mujeres en los barrios no necesitan clases de responsabilidad de nadie. Su vida y compromiso de todos los días son un ejemplo.Irrita sobremanera que en las deliberaciones de los senadores ni siquiera son mencionadas, mientras que el minúsculo grupo de ONGs amenazan con apoderarse de todos los fondos.
Comentario sobre una nota en la página web del Senado de Chile.
[Claudio Lísperguer] [Según los senadores son perros peligrosos los que son definidos así por alguna autoridad.]
En la Comisión de Salud que discute el proyecto de tenencia responsable de mascotas y responsabilidad civil, los senadores definieron ayer lo que llaman animales potencialmente peligrosos como “todo animal que ha sido calificado como tal por una autoridad competente, según un reglamento”. Esta formulación recuerda peligrosamente la idea de delito que se maneja en Chile, a saber, que es delito lo que las autoridades definen como delito antes que una conducta que afecte a terceros –que es la definición más moderna y corriente internacionalmente. ¿No sería realmente mejor que una definición funcional de perro peligroso se empleara para describir conductas agresivas reiteradas contra humanos u otros animales, y que la condición de peligroso no la describiera una autoridad competente, como dicen los senadores, sino una comisión de personas en el contexto de un litigio?
Con estas formulaciones se corre el peligro de clasificar abusivamente como peligrosos a perros que no lo son. En el origen de muchos casos de agresión de perros contra humanos se encuentran a menudo conductas agresivas de humanos contra perros. Por ello, en muchos casos, los perros simplemente se defienden o reaccionan frente a una agresión humana. ¿Se definirá a estos perros como peligrosos, con las inevitables consecuencias que algunos malvados ensoberbecidos ya están maquinando?
Hay algunos que quieren dejar la decisión sobre la vida o muerte de un perro definido como agresivo en manos de un juez de policía local. Si los etólogos tienen dificultades paran clasificar a un perro como agresivo, ¿no las tendrán también funcionarios que nade saben ni entienden de conducta animal? En este contexto, es previsible que los perros se lleven la peor parte. Por esto, sería mejor formar una comisión que en estos casos difíciles pueda estar formada por un número impar con personas que defiendan desde un punto de vista ético (vale decir, que los miembros no deben ser necesariamente profesionales) los intereses de la parte agredida y los de los responsables del agresor.
[Hace unos años, los funcionarios de la municipalidad de Viña del Mar querían matar a un perro que se les ocurría a estas autoridades competentes que era peligroso. Se trataba de un enorme gran danés que, en realidad, no tenía nada de agresivo. Alojado en un hogar adoptivo, un día fue atacado a pedradas por un vecino cuando el chucho se encontraba en el patio. Viéndose agredido, el perro saltó la verja y atacó al agresor, es decir, se le lanzó encima, haciéndolo caer. Enseguida, en lugar de morderlo o agredirlo de otro modo, el chucho se marchó. El vecino paria amenazó con matarlo.]
[lísperguer] En las últimas sesiones de la Comisión de Salud del Senado que debe legislar sobre el proyecto de ley de tenencia de mascotas y responsabilidad civil, finalmente ha empezado a salir humo. Pero muy probablemente se trata del humo de cerebros fundidos, porque las ideas discutidas no son muy coherentes. Lo primero que llama la atención es la definición de perro abandonado que según la comisión “son aquellas mascotas que no tienen la vigilancia de la persona responsable […] o que [deambulan sueltas] sin su identificación”. Pero según proyecciones preliminares, y como ocurre en países como Estados Unidos e Inglaterra, un porcentaje alto, sino la mayoría de los perros en situación de calle, no son canes abandonados sino perdidos. Algunos expertos sospechan lo mismo para el caso chileno. Esto lo saben los senadores tan bien como nosotros. ¿Por qué, pues, etiquetarlos como abandonados?
Dependiendo de si los clasificamos como perdidos o abandonados, la imagen que se forma uno en la mente es muy diferente. Con perro abandonado imaginamos a un chucho arrojado a la calle por un humano irresponsable e insensible. La solución para estos chuchos abandonados es encontrar una nueva familia humana que los adopte.
Cuando nos enteramos de que se trata de perros perdidos, lo primero que se nos viene a la cabeza es que lo más sensible y responsable que se puede hacer es facilitar el reencuentro de los extraviados con sus familias humanas. Según encuestas recientes, más del cincuenta por ciento de los chilenos con perros han perdido alguna vez a un chucho. Hasta hoy, una familia humana que busca a un perro perdido no cuenta con ningún apoyo de las autoridades locales, excepto casos excepcionales. Un centro de información y búsqueda municipal ayudaría enormemente a este reencuentro.
Comentario sobre una nota en la página web del Senado.





