teleperra
Irracionalidad y movimiento animalista

[Claudio Lísperguer] [El absurdo afiche en que se convoca a manifestarse contra el proyecto de ley de tenencia responsable anuncia falsamente que el proyecto dispone el sacrificio de perros callejeros. Una muestra de la irracionalidad que se ha introducido en sectores del movimiento animalista.]

En el actual debate sobre la ley de tenencia responsable y responsabilidad civil algunos sectores del mundo animalista, incluyendo también a parte del bienestarismo, han asumido posiciones que son derechamente irracionales, y algunas de ellas también al borde de lo psicopatológico. []

convocatoria de proanimal etc a marcha contra ley hinzpeter on Flickr.
Un texto lleno de imprecisiones, por decir lo menos. Pego a continuación de momento uno de mis comentarios por esos foros de dios, con peones full time de las instigadores de toda esta campaña. La idea de estas señoras maliciosas es ocultar la información a la gente, y movilizarla con el cuento de que la ley sería mataperros. Ello en el contexto de la impopularidad de Hinzpeter, atacado por judío.  Comentarios de intención informativa como este mío que sigue son borrados de estos foros, pero los ataques irracionales y estupidamente racistas son tolerados e incluso aclamados.
“Para hacerse una película correcta quizá haya que usar estos términos –y que me corrijan los expertos -: el ministerio del interior con Cefu han redactado un nuevo artículo 25. Es de suponer que el artículo 25 redactado por el ministerio del interior originalmente desaparece forever. El artículo original (en que se basa la campaña contra la “ley mataperros” y contra Cefu) establece que el juez competente dispondrá el sacrificio del perro que haya causado lesiones graves o la muerte a un humano. ¿Qué dice el nuevo artículo, que se supone sustituye al presentado originalmente? Que los perros que hayan causado lesiones graves o la muerte a un humano pasarán, en el contexto de un proceso judicial, a manos de una oenegé, que se encargará de rehabilitarlo. Vale decir, el artículo 25 sólo se aplica en el contexto de que haya un juicio. Esto significa que no habrá ningún empleado municipal o de ninguna otra instancia que pueda declarar a un perro como peligroso, agarrarlo seguidamente y matarlo. Este cambio relevante en el texto es producto de la intervención de Cefu y de Ecópolis, de Florencia Trujillo, según entendí. No obstante, fueron objeto de una campaña de difamación orquestada por Cocas y Dragnic, que han difundido que Cefu acepta la matanza de perros a cambio de plata. Lo cual es falso. Como falso es que el tema haya sido una cuestión de egos. Los perros que hayan lesionado gravemente o matado a un humano, pues, pasarán a manos de organizaciones o individuos que se quieran hacer cargo de ellos. Es de suponer que estas organizaciones o individuos procederán a rehabilitarlos, si necesario, y buscarles hogar adoptivo, como se dice en el artículo. Es de suponer que el perro no será sacrificado. Pero la ley, no obstante, les da facultad para sacrificarlos si no pueden reubicarlos. Y esto es algo que a mi modo de ver debe ser modificado. Debiera crearse un fondo para administración de un refugio o refugios (santuarios) donde aquellos perros en extremo agresivos, para los que quizá no exista esperanza de rehabilitación/adopción, puedan vivir hasta el término natural de sus vidas. Una oenegé recibiría fondos para administrar estos centros. No hay justificación ética para matar a un tigre por el hecho de que su agresividad pueda dañar a un humano. Lo mismo se aplicaría a un perro. Le encuentro mucho sentido a una campaña ciudadana pidiendo que se considere en la ley la creación de santuario(s). Quiero volver a sacar un tema que, me parece, también puede ayudar a aclarar la película, y que es de perogrullo: El texto que pase a ser discutido en las siguientes fases, ¿es el texto que votarán los 5 senadores de esta comisión? y ¿sabe alguien qué otro senador o senadores, además de Guido Girardi y Fulvio Rossi están en contra del sacrificio, con el que habría mayoría?”

convocatoria de proanimal etc a marcha contra ley hinzpeter on Flickr.

Un texto lleno de imprecisiones, por decir lo menos.

Pego a continuación de momento uno de mis comentarios por esos foros de dios, con peones full time de las instigadores de toda esta campaña. La idea de estas señoras maliciosas es ocultar la información a la gente, y movilizarla con el cuento de que la ley sería mataperros. Ello en el contexto de la impopularidad de Hinzpeter, atacado por judío.
Comentarios de intención informativa como este mío que sigue son borrados de estos foros, pero los ataques irracionales y estupidamente racistas son tolerados e incluso aclamados.

“Para hacerse una película correcta quizá haya que usar estos términos –y que me corrijan los expertos -:

el ministerio del interior con Cefu han redactado un nuevo artículo 25. Es de suponer que el artículo 25 redactado por el ministerio del interior originalmente desaparece forever.

El artículo original (en que se basa la campaña contra la “ley mataperros” y contra Cefu) establece que el juez competente dispondrá el sacrificio del perro que haya causado lesiones graves o la muerte a un humano.

¿Qué dice el nuevo artículo, que se supone sustituye al presentado originalmente? Que los perros que hayan causado lesiones graves o la muerte a un humano pasarán, en el contexto de un proceso judicial, a manos de una oenegé, que se encargará de rehabilitarlo. Vale decir, el artículo 25 sólo se aplica en el contexto de que haya un juicio. Esto significa que no habrá ningún empleado municipal o de ninguna otra instancia que pueda declarar a un perro como peligroso, agarrarlo seguidamente y matarlo.

Este cambio relevante en el texto es producto de la intervención de Cefu y de Ecópolis, de Florencia Trujillo, según entendí. No obstante, fueron objeto de una campaña de difamación orquestada por Cocas y Dragnic, que han difundido que Cefu acepta la matanza de perros a cambio de plata. Lo cual es falso. Como falso es que el tema haya sido una cuestión de egos.

Los perros que hayan lesionado gravemente o matado a un humano, pues, pasarán a manos de organizaciones o individuos que se quieran hacer cargo de ellos. Es de suponer que estas organizaciones o individuos procederán a rehabilitarlos, si necesario, y buscarles hogar adoptivo, como se dice en el artículo. Es de suponer que el perro no será sacrificado. Pero la ley, no obstante, les da facultad para sacrificarlos si no pueden reubicarlos. Y esto es algo que a mi modo de ver debe ser modificado. Debiera crearse un fondo para administración de un refugio o refugios (santuarios) donde aquellos perros en extremo agresivos, para los que quizá no exista esperanza de rehabilitación/adopción, puedan vivir hasta el término natural de sus vidas. Una oenegé recibiría fondos para administrar estos centros. No hay justificación ética para matar a un tigre por el hecho de que su agresividad pueda dañar a un humano. Lo mismo se aplicaría a un perro.

Le encuentro mucho sentido a una campaña ciudadana pidiendo que se considere en la ley la creación de santuario(s).

Quiero volver a sacar un tema que, me parece, también puede ayudar a aclarar la película, y que es de perogrullo:
El texto que pase a ser discutido en las siguientes fases, ¿es el texto que votarán los 5 senadores de esta comisión? y ¿sabe alguien qué otro senador o senadores, además de Guido Girardi y Fulvio Rossi están en contra del sacrificio, con el que habría mayoría?”
Subsecretario de agricultura confirmaría el tuit de hace unos días de @rhinzpeter, ministro del interior: no hay ninguna iniciativa del gobierno cuyo fin sea matar perros y gatos.  Fin del rumor.

Subsecretario de agricultura confirmaría el tuit de hace unos días de @rhinzpeter, ministro del interior: no hay ninguna iniciativa del gobierno cuyo fin sea matar perros y gatos.  Fin del rumor.

Ruiz Esquide miente

Ruiz Esquide miente. Está difundiendo como hecho que en la comisión de salud del senado se está aprobando el sacrificio, e incluso la “venta, regalo o remate” de perros de la calle.

Ello a pesar de que, no obstante, el gobierno ha declarado que no promulgará ley alguna que incluya el sacrificio de perros.

Pero los grupos animalistas no transmiten información al público sobre las discusiones a las que asisten en el senado ni sobre sus propias exposiciones ante esta comisión y otras.

Por este último punto, Ruiz Esquide tiene el campo libre para bombardear con sus mentiras a la ciudadanía desde podios de información privilegiados.

Se necesita que los grupos animalistas involucrados en las actuales conversaciones informen en detalle a la gente sobre lo que está pasando (si no es un hecho q se está aprobando el sacrificio, que es lo que afirma este indecente senador, la gente debe saberlo con toda certeza; lo q ocurre ahora es que este señor se está robando del modo más innoble el debate público (´miente, que algo queda´); un debate que él ya da falsamente por zanjado, imponiendo en los medios sus conceptos criminales, que presenta como puntos aprobados en la comisión). 

Con esa información que entregasen los representantes animalistas a la ciudadanía, esta podrá descartar y denunciar las declaraciones de este senador malintencionado. La ciudadanía ahora está identificando sus conceptos con la ley que se discute, cuando en realidad no es así.

El enemigo son cosas como él, no es la ley. El objetivo es denunciar los asesinatos (y a sus hechores y promotores), denunciarlo a él, y a los alcaldes asesinos, no a la ley (la ´indicación sustitutiva´ mataperros de Bachelet fue eliminada, según declaraciones de Hinzpeter, de Girardi y de Chahuan). 

Por lo demás, la insistencia en el asesinato, a pesar de la infinidad de reportes de expertos presentados que favorecen las opciones éticas de manejo de poblaciones caninas, sugiere una investigación de los móviles de este político. Quizá defienda, entre otros, los intereses de la industria del veneno.

lisperguer:

Lo que asombra en la postura de los partidarios de la eliminación de los perros abandonados o extraviados, o vagos, es su completo desdén por los sentimientos de las personas relacionadas con esos perros en sus ámbitos cotidianos y el indecible dolor que se les causaría tan injustamente, eliminando a los perros a los que, por su situación de calle, alimentan y tienen en muchos casos con las vacunas al día. Cuando el ministro Hinzpeter dijo que los perros son como nuestros hijos, dijo una verdad cultural y jurídica. No se conocen culturas en el mundo en que a los hijos, tras echarlos a la calle, se les persiga, encierre y asesine. ¿Qué tienen en el alma estos partidarios del asesinato despiadado de esas personas no humanas que forman parte de nuestras familias, algunas fallidas? ¿Por qué consideran desdeñables sentimientos que comparten una mayoría de los ciudadanos?