
Nadie aguanta ya tanto descuido y falta de ética. La legislación en prácticamente todo el planeta tolera el asesinato de los animales que ingresan en las perreras. Estas dicen que no hay hogares humanos para tanto animal, y que la culpa es de la irresponsabilidad de la gente. El estadounidense Nathan Winograd ha demostrado que si hay un mercado para la venta de mascotas también lo hay para la adopción: la sobrepoblación es un mito. Lo que faltan son ganas de hacer las cosas bien. Le echa la culpa a la dejadez de las perreras y plantea en su lugar una ecuación que se está aplicando con éxito cada vez en más comunidades. En el siguiente artículo de Valerie Hayes que hemos traducido se hace una introducción al concepto de No Kill, o Sacrificio Cero. La autora explica con manzanitas, desde la teoría de la dinámica de poblaciones, cómo construir una comunidad donde humanos y mascotas vivan en armonía. Léelo:






