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Furcoat (por VeganTes)

No se puede aglutinar a los animalistas si no se termina con la estigmatización del veganismo

[Pepa García] Si ustedes dicen estar de acuerdo con que el carnivorismo es animalismo, pues entonces mejor empiecen exponiendo qué No es animalismo… Si ustedes empiezan incluyendo a los promotores del maltrato en el movimiento animalista, quisiera saber a qué acuerdos pueden llegar con quienes defienden a los animales… Hace falta un debate interno, una reflexión sincera; hace falta valor. Quienes necesitan atención e inclusión son los animales, sobre lo que hay que reflexionar en primer lugar, es sobre los derechos de los animales, sobre los principios que unen a los animalistas, sobre qué es lo que queremos y lo que no queremos. Desgraciadamente este debate es eludido sistemáticamente por quienes pretenden erigirse como aglutinadores de los animalistas, por quienes buscan el poder político en primer lugar. El animalismo, los animalistas, se aglutinarán, como en toda causa seria, antes o después, en torno a principios claramente definidos. El animalismo pasa por el respeto a la vida de los animales (cierto?). Por ese debate hay que empezar, no se puede eludir. No se puede empezar traicionando a quienes supuestamente defendemos; no importa este o aquel grupo, tú o ella no importan, y no debe ser el foco de la conversación. Hay que empezar por el *principio*. Si ustedes me dicen que hay que evitar el debate y la reflexión, que hay que incluir a los aliados de los ganaderos, están definiendo un movimiento en que los defensores de los animales, los defensores del derecho a la vida no tienen lugar. Uno de los trabajos que hay que hacer para empezar es terminar con mitos y falsedades dentro del movimiento. No se puede seguir pretendiendo que la defensa de la ganadería es animalismo, por un lado, y no se puede seguir estigmatizando desde el mismo movimiento a quienes defienden el derecho a la vida de los animales. Es como planteárselo al revés, no les parece? Se dice por ejemplo que la base moral del animalismo, por definición, que es el veganismo (no matar ni maltratar en ningún grado a otros) sería una postura inoperante y fanática y extremista. Sin embargo no son más que prejuicios insostenibles, y también mal intencionados de parte de quienes los promueven (precisamente los aliados de los ganaderos, de los explotadores, nota bene). Puede haber veganos fanáticos, pero el veganismo no lo es, las bases morales del veganismo no lo son (la compasión, la justicia, el respeto al resto de criaturas no son fanatismo); el veganismo (que a mi me gusta llamar animalismo, en parte por las malas connotaciones interesadas que los enemigos de la defensa animal han establecido sobre el término, para marginalizarlo) presenta proyectos y programas que son sencillamente realistas, sensatos, viables… Por ejemplo, el veganismo (- el animalismo claramente definido -) no propone políticamente la imposición de la dieta vegana a la ciudadanía, o no propone la prohibición de los mataderos: el veganismo propone el estudio y la información a la ciudadanía sobre los ciclos naturales/culturales de los animales llamados de granja (y de todos aquellos animales usados), propone la información a la ciudadanía sobre los efectos de la industria ganadera en dichos ciclos; puede proponer también el estudio e información de los efectos de la ganadería en el planeta, el estudio e información de los efectos del consumo de ingredientes de origen animal en el organismo humano… propone un debate sobre nuestra relación con las otras criaturas, nuestro efecto en el planeta. Y sobre esa base informada es que el ciudadano, la sociedad puede decidir si quiere seguir o no manteniendo la cultura del matadero. Porque el veganismo es información, es educación. Esas son sus armas. Pretender por tanto que la defensa sin reservas de los animales es extremismo es cuando menos ignorancia, y muchas veces mal intencionada, pues quienes promueven esta idea, quienes estigmatizan la defensa del derecho a la vida de los animales son precisamente quienes quieren hacer y mantener alianzas con los ganaderos, quienes promueven la permanencia de la explotación y sacrificio; son aquellos a quienes conviene mantener en la ignorancia a la gente. Es un prejuicio del que hay que deshacerse, pues su consecuencia - su objetivo - es poner al frente del movimiento a los ganaderos, a los maltratadores.   

Por tanto, creo que el  mayor problema ahora mismo en el disperso movimiento animalista chileno y de muchas partes es la falta de interés en discutir honestamente ideas.

Prejuicios, veganismo y política

[Pepa García] Yo creo que la palabra veganismo da miedo a la gente. Está cargada de mucho prejuicio, en gran parte gracias a la lucha campal que los ganaderos (y sus aliados los bienestaristas y todo aquel que cayó en sus redes de márketing) le tienen librada. Se le quiere identificar con utópico, con extremista, pero el veganismo no es sino el rechazo a que todos los animales explotados y muertos violando brutalmente todos sus intereses, se los trate como se los trata hasta la muerte. Yo la verdad es que veo que la gente, y cada vez más, a medida que se informan (internet es muy importante para esto), encuentran inaceptable  el trato que damos a las vacas, por ejemplo: separar a madres de hijas con insufrible dolor, mantenerlas tristes y enfermas, llevando vidas de mierda, y todo para acabar en una muerte también de mierda, y que se siente como injusta, la gente la siente como injusta… La sensibilidad de mucha gente lo rechaza. Y eso es veganismo. Otra cosa es la presión social/mediática a que hemos estado todos sometidos hasta ahora (políticas de estado, medios, asociaciones de ganaderos, incluso los llamados animalistas bienestaristas, que convencen a los desprevenidos de que está bien comer vacas de granjas ´éticas´); creo que lo peor que puede pasarle al movimiento animalista es la usurpación que hacen de la bandera los ganaderos con sus aliados bienestaristas. Es demencial.

El veganismo (que es el único animalismo, el único que se compromete con evitar el sufrimiento y sacrificio de nuestros hermanos) no es extremista: puede haber veganos extremistas, que no es lo mismo. Tenemos que hacer un trabajo de saber vender nuestra causa, con seriedad, y no dejarle el espacio al falso animalista, a quienes no defienden el respeto a la vida de nuestros hermanos. No es extremista el veganismo, digo: el veganismo en política no significa la imposición de nada, como se quiere hacer creer. El animalismo (el veganismo, se entiende) si acepta crear un partido deberá someterse al juego democrático. Las propuestas deberán ser discutidas, votadas… El animalismo puede proponer, no cerrar para el mes que viene los mataderos, sino proponer que en los colegios se informe acerca de lo que son los ciclos naturales de los animales llamados de granja, y el proceso al que los somete la industria ganadera. Por ejemplo. Se trata de informar, que es sinónimo de educar. No impones el cierre de los mataderos, pero el Estado estaría entregando a los ciudadanos las herramientas para poder evaluar si es o no ética la industria ganadera, si desean o no participar en la demanda de productos de origen animal, sabiendo lo que significa para sus hermanos.  Un partido animalista puede proponer que en los colegios se promuevan las dietas veganas, y en cantinas de ministerios, por ejemplo. Se pueden hacer muchas cosas , que no denotan ningún extremismo, y que, sí, a la vez rechazan sin medias tintas aliarse con los explotadores, que solo hace peor las cosas, lógicamente. Las medidas que plantean los bienestaristas son medidas de interés para los explotadores. Son win-win, como les gusta decir a ellos. Ganamos todos. Pero cómo? El animalismo no puede tener interés en que ganen los explotadores de sus defendidos. Es un sinsentido, es una corrupción sin nombre. La idea no puede ser nunca perpetuar una industria que es inmoral (ese es nuestro convencimiento, si no, es que no somos animalistas). Yo creo que hay que ponerse claros. Hay que ser serios y derribar los mitos en torno a lo utópico o extremista del veganismo. 

Creo que nuestra lucha, en la dimensión política, es hacer tomar conciencia sobre la situación en que se encuentran los animales, pero también, y muy importante, derribar falsedades sobre lo que es nuestra lucha y lo que somos. Lo mismo que hay q derribar mitos sobre qué es el veganismo, también sobre qué es el rescatismo, por cierto. Mucha gente sigue menospreciando a los rescatistas, sin querer ver su trabajo ni escuchar su mensaje. Los rescatistas hacen una labor tremenda, salvaje, en protección animal. Pero son menospreciados por muchos; algunos tb dentro del movimieto animalista! Se ha creado una división maligna entre los rescatistas (perristas) y los llamados veganos de la que solo se benefician los enemigos de los animales. Nos toca poner atención a esto, creo yo. Somos uno, nuestro único compromiso es con ellos. 

El escritor ignora que, según los estudios de etología de al menos desde fines del siglo diecinueve, los mamíferos todos tenemos personalidades e historias personales únicas, que, igual que como ocurre en el mundo humano, los animales pueden ser pacíficos o agresivos y que lo que finalmente hagan lo hacen por motivos igual de atendibles que si fuesen humanos. Todos los mamíferos tenemos cultura –vale decir, un acopio de prácticas convenidas que se aprenden- y formamos sociedades –es decir, formamos estructuras jerárquicas, con personas comunes y autoridades- y por la misma razón podemos cambiar nuestras ideas y conductas y adoptar otras.
Partido animalista de Chile: Incursionando en la dimensión política del animalismo

Tipificación

El partido postula el derecho de los animales a la vida y a la libertad.

- Base moral: veganismo: fin de la explotación animal. -

- Estrategias -

El partido tiene un carácter testimonial, con interés en hacer conocer la injusta realidad de los animales y crear conciencia sobre la necesidad de un cambio cultural.

Sin interés en el concepto tradicional de compromiso político, en tanto ello conlleve la traición a los principios: el partido animalista rechaza estrategias que sacrifiquen los intereses de los animales en aras del poder político. Por ejemplo, rechaza las asociaciones con ganaderos.

El partido estará activo principalmente en el área de la difusión, la denuncia y el debate.  

En el debate y la reflexión se hace el camino, moviendo conciencias, cambiando elementos de lugar, cuestionando patrones caducos/insostenibles/inmorales, haciendo pensar, facilitando el cambio hacia nuevas posiciones. Un concepto de política ´expresiva´, reflexiva, que conduzca a las instancias relevantes a darse cuenta de los cambios necesarios.

El punto es convertir al animalismo (veganismo) en mainstream. 

- Estado -

El Estado debe conocer las consecuencias de la explotación y consumo de animales, no solo para estos: también para el planeta y para el organismo humano. Deberá actuar consecuentemente a los estudios sobre ello, promoviendo políticas éticas y sostenibles, promoviendo el cambio de costumbres cuando sea necesario.

El partido animalista debe crear equipos de trabajo que informen sobre estos temas. 

- Áreas de acción -

La política animalista, al postular el fin de la explotación animal (sobre la que se basa la actual organización socioeconómica) tiene como focos de acción diversas áreas, interrelacionadas: ecología, economía, organización social, agricultura, salud, cultura, educación…

El cambio hacia una sociedad donde los animales no sean esclavos debe pasar por transformaciones en todas estas áreas. 
 

Partido animalista de Chile: Incursionando en la dimensión política del animalismo

Mi paso por el ´partido animalista en formación´: mala educación y bienestarismo

[Pepa García] Este grupo de facebook del partido surge de gente del grupo ´por el voto animalista´ (los mismos que me expulsaronn cuando discutía cómo se calcula si hay sobrepoblación en Valparaíso, después de otras censuras). Al parecer quienes promueven la formación de este partido aceptan el sacrificio de animales, pero es un tema que no quieren tratar abiertamente, con la idea quizás de atraer a los animalistas, vale decir, a quienes defienden el derecho a la vida de los animales. Conminé al grupo a discutir (es un grupo abierto) -  o a que publicasen ellos mismos - una declaración de principios, pero le tienen tirria a la exposición e intercambio de ideas. Destacable quizá también que me echan, como la otra vez del otro grupo, en un momento en que aparece gente que manifiesta su acuerdo e interés en lo que digo. Pero la verdad es que además de una dosis de deshonestidad, hay una gran dosis de falta de educación, cosa muy extendida en Chile, desgraciadamente. En los colegios debería enseñarse que de lo que trata todo es de intentar acercarse juntos a la verdad, construir en el camino, crear en la conversación. Eso sería suficiente.

  
Lo que mereció mi expulsión es esto:


“Hay mucho que se puede hacer como animalismo verdadero. Si estamos de acuerdo en que de lo que se trata es de un cambio de cultura, piensen en propuestas de proyectos como las siguientes (que no son extremistas: no proponen la eliminación de los mataderos para mañana a las 9: existe la falsa idea de que el veganismo es autoritario, extremista, inoperante): piensen en un proyecto que promueva el menú sin ingredientes animales en las escuelas (además de las consecuencias para los propios animales, los estudios indican que son responsables de las peores enfermedades humanas, y la ganadería es insostenible, un desastre para el planeta), que se eliminen de los menúes de las instituciones oficiales del Estado; q se prohíban las carreras de perros, de caballos, el rodeo; que se prohíba la marca a fuego; encadenar perros, los zoos (que se conviertan en santuarios/centros de rescate), q se prohíba la importación de artículos de cuero (por ejemplo de China pa empezar); fomentar la dieta vegana en general; introducir en los planes de estudio infantiles info sobre mataderos (incluyendo visitas); prohibir las peceras; hacer complicado abrir una carnicería; que se prohíba la publicidad (empezando por la engañosa) de productos animales (cosas como que los cerdos bailan cueca y las vacas son felices, cuando la verdad es que sufren intolerablemente). Etc. Los megaestablos… sin duda Freirina debiera ser tomado por los animalistas y aprovechado para proponer el fin de semejantes campos de concentración, insostenibles desde todo punto de vista.

Hay muchos proyectos que se pueden imaginar y que pueden ser atendibles por veganos y no veganos, también porque sus fundamentos, si bien tienen en mente los intereses de los animales, también se centran en la salud humana y la del planeta. Estudios hay miles que lo avalan.

Y no se puede estar bien con dios y con el diablo. No se puede colaborar con los enemigos de nuestros hermanos. Eso es importante.

Durante décadas por lo demás las políticas que abogan por la mejora de condiciones de los animales en los granjas (aliándose con los explotadores) no han logrado ningún avance.

Si los animalistas respaldan la explotación, a quién corresponde entonces abogar por los animales? La sociedad seguirá consumiendo animales (maltratándolos=matándolos) si los que se dicen sus representantes aprueban la continuación de la explotación. Con las llamadas políticas de Bienestar Animal se anula el sentimiento de culpa de la gente por comerse a sus hermanos. 

Y: los ganaderos mismos introducen mejoras en sus granjas, pues de ese modo ganan más dinero (la carne les sale más rica si rebajan el estrés de los animales). No es necesario q los animalistas lo hagan también. Es redundante, además de colaboracionismo. 

De los derechos animales a los derechos políticos

[Pepa García] Hay quienes han confundido con bienestarismo la teoría expuesta en Zoopolis, A Political Theory of Animal Rights; pero sus autores precisamente rechazan el bienestarismo (por anteponer los intereses de los humanos a los derechos de los animales): dicen compartir las premisas del abolicionismo, y señalan no obstante que esta teoría no tiene apoyo de la gente (Francione, por alusiones, -y precariamente- centra su post sobre Zoopolis en explicar que el abolicionismo no llega al mainstream debido a q las grandes organizaciones bienestaristas e ideólogos como Singer tienen copada la atención). Zoopolis dice q se explica que no tenga apoyo de la gente, además de en el obstáculo cultura/interés económico, en “cómo se articuló” ideológicamente el movimiento abolicionista: en torno a ´derechos negativos´ (a no ser maltratado, a no ser torturado, etc.), sin atender a ´obligaciones positivas´ (como respeto del hábitat, diseño de edificios, vías y otros cuidados etc que atiendan a las necesidades no solo de los humanos.) Y hablan de las ´obligaciones relacionales´, q no derivan de características intrínsecas sino de relaciones históricas/geográficas específicas entre grupos particulares de humanos y de animales.
Proponen una ampliación de la teoría ´clásica´ de los derechos animales, que no presta atención a estos hechos históricos/geográficos.

Planean retirar 40 perros al día. Refugio temporal; destino adopción. Además atención veterinaria gratuita dos veces por semana. Jornadas de adopción todos ls viernes. Refugio abierto todos los días. Suena muy bien.

[…] “Según el proyecto de ley, todo aquel que sacrifica a sabiendas, vende o comercializa un caballo para consumo humano puede ser acusado por un delito contra el orden público. Los infractores pueden recibir una pena de hasta cien dólares y treinta días de prisión, más multas de entre quinientos a mil dólares por cada caballo sacrificado o carne de caballo vendida para el consumo humano.

“Tradicionalmente los caballos han sido criados como animales domésticos y como animales de tiro”, dijo Lesniak. “Las plantas procesadoras de carne son muy a menudo una fuente de sufrimiento y no se interesan en el uso de métodos de sacrificio humanitarios”.

No motiva el proyecto solamente el vínculo emocional con los caballos, sino también la dudosa seguridad alimentaria a la hora de comer carne de caballo. Los caballos son medicados durante toda su vida y eso los convierte en no aptos para el consumo humano. [Leer todo]

- Girardi sobre explotación ganadera -

Girardi hace un discurso -en contra de la ley de pesca- donde toca el problema de la ganadería (no me consta que se haya tratado antes en parlamento chileno). Señala los efectos negativos para la salud humana del consumo de productos animales; y también señala lo insostenible de la producción ganadera.

Por otro lado llama la atención sobre la necesidad de establecer criterios serios en cuanto al acceso a la licitación de zonas marinas.  

[] “Eso es un crimen. ¿Por qué? Porque en Chile -y a la mayoría de los países le pasa lo mismo- los problemas de salud del futuro van a ser las enfermedades crónicas no transmisibles: nos vamos a morir de infarto, de accidentes vasculares, de cánceres, de hipertensión y diabetes. Y todo el mundo sabe que lo que cambia eso son los estilos de vida y, particularmente, lo que uno come. ¿Y qué lo que tenemos que comer todos? ¿Qué es lo que tiene omega 3, lo que tiene antioxidante, qué lo que tiene las mejores proteínas? Paradojalmente es esto que nosotros estamos votando como harina de pescado, cuando ese es el alimento del futuro.

Y hay problemas gravísimos de conversión.

No hay nada más aberrante que sacar estos peces, transformarlos en harina de pescado, dárselos a los pollos, a los chanchos, a las vacas y después comernos eso.

Hay problemas de conversión que son dramáticos; son una vergüenza. Les quiero dar un ejemplo. Un hombre, para alimentarse un año, necesita 300 truchas. Esas 300 truchas, al año necesitan 90 mil ranas al año. Esas 90 mil ranas, para sustentarse, requieren de 27 millones de pequeños saltamontes, y esos saltamontes necesitan comer, al año, mil toneladas de pasto.

¡Esa es la conversión!

No se puede seguir avanzando en una conversión que es brutal.

Para tener un kilo de carne de vacuno necesitamos 10 kilos de grano.

O sea, la conversión es casi de un mil por ciento negativa. Es un 11 por ciento lo que se aprovecha. No podemos seguir destruyendo un recurso que es el más valioso que tiene Chile y que podría alimentar a parte importante de los chilenos y una parte importante de conciudadanos de otros países con destino humano de esta captura.

Eso es lo que hay que hacer. Es perder valor agregado, es perder desarrollo, es perder inteligencia, es perder nociones de futuro. ¡Y hasta cuándo aceptamos eso!

Entonces, qué es lo que deberíamos establecer: claro, deberíamos establecer que cuando se liciten estos recursos, cuando se pongan o se tengan que asignar estas cuotas, asignémoselas a aquellos que quieran hacer un destino razonal, a aquellos que quieran hacer un destino país, aquellos que tengan una visión de futuro, aquellos que innoven. Pero no se las asignemos a aquellos que quieran hacer un negocio fácil, que genera poco empleo y que destruye al país, que destruye el proyecto de desarrollo de este país.” […]

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En este blog, sobre ley de pesca: 
Peces, revolución y no violencia

¿Revisamos el concepto de utilización?

[Pepa García] Me pregunto si no habría que revisar el concepto de ´utilización´. Me pregunto cuánta leche produce una vaca… Pienso en esta situación: si una vaca en libertad y domesticada (o sea, que viva en un hábitat compartido con humanos, ya sea en grupo unifamiliar o en comuna/santuario) produce tal cantidad de leche que después de alimentar a su bebé aún tiene leche en sus ubres, ¿se puede decir que sea *utilización* de la vaca (violación de sus derechos) usar esa leche sobrante para consumo del bebé humano de la familia?

Nota: entiendo que las mamíferas enferman si no se les extrae ese excedente de leche.

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Tengo entendido que las humanas también pueden producir excedente de leche (incluso creo que las hay que la producen sin tener reciennacidos), y ello sin haber sido sometidas a ningún tipo de intervención genética. Se trataría de procesos fisiológicos que se dan en la naturaleza, que pueden ser individuales, y que por tanto no sería pertinente decir que tendrían como fin la explotación y beneficio humanos. Estos procesos no podría decirse que son consecuencia, ni negativa ni positiva, de la domesticación.

Otra cosa es que los humanos hayan reforzado estos procesos, que los hayan intervenido. Ahí sí podemos hablar de explotación, de intervención indebida, de utilización como beneficio.

lisperguer:

[…] 

Este último y aberrante caso de maltrato animal –el dueño de la avícola que abandonó no solo a sus aves, sino además al perro guardián encadenado- debe obligarnos a renovar nuestros esfuerzos para crear conciencia e insistir ante los legisladores para prohibir el encadenamiento de los perros, una práctica derechamente inhumana, y la no menos cruel explotación industrial de las aves. Todos debemos aprender a respetar a los animales, y a proteger su derecho a la integridad física y psíquica y a su dignidad. [Leer artículo]
Los animales como ciudadanos

[El debate y controversia están servidos]:


[Amado de Mérici] Se libra un intenso debate sobre temas como la domesticación, la explotación animal y la relación humano-animal, en el que participan enemigos de los animales de un lado y otro: los que quieren seguir comiéndolos para cultivar sus barrigas y desollándolos para hacer zapatos y abrigos, y los que los quieren exterminar para liberarlos de los maltratos humanos. Pero hay otras alternativas más humanas y razonables. [Seguir leyendo]

Veganismo no es nazismo

[Pepa García] Justificar la extinción de una especie mediante programas de exterminio es coherente con ideologías nazis, que consideran que algunas especies tienen más derecho que otras a existir. Para justificar esta consideración moral se parte de percepciones subjetivas, pero que se expresan en terminologías pertenecientes a sistemas racionales. Una ideología de corte nazi puede justificar la extinción de los perros, por ejemplo, sosteniendo que el humano usa a los perros, que los priva de libertad, que los mantienen para obtener beneficio, que son dependientes… que el hábitat actual del perro no es natural y que la cultura humana le es hostil. Es el sistema de valores vegano. Y como para el veganismo sería imperativo moral terminar con la situación de horror en que se encuentran los perros, terminar con la violencia a que se les somete; y dado que esa situación se habría dado por un proceso de domesticación humana, correspondería deshacer el entuerto y eliminarlos (de *nuestra* cultura).
No obstante, es discutible que la realidad sea esa: es discutible que los perros existan para nuestro beneficio, que sean esclavos, que no tengan libertad… que sean explotados: Hay otra percepción: que los perros son miembros de nuestra familia, que son considerados como hermanos, que mantienen con nosotros relaciones de reciprocidad, y que tienen derecho a ser tratados con justicia en este hábitat, que también es suyo.
Y eso es el veganismo: el veganismo ve una relación de parentesco entre los individuos de todas las especies. Y esa percepción, esa conciencia íntima de parentesco, es lo que activa al movimiento (a los individuos que mantienen el movimiento), lo que nos guía en el reto de construir un mundo armónico. El veganismo es contrario a la destrucción; es esperanza e inclusión, proyecto, vida.

[Comentario en debate sobre veganismo y extinción de especies domesticadas]